No te rindas

Walkyman, originally uploaded by Walkyman.

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti

“Es muy facil decirlo pero que dificil se vuelve siquiera intentarlo, cuando cada día todo parece ir en sentido contrario, cuando el viento sopla de frente, cuando lo que deseas no sucede, cuando tus acciones no dan los resultados esperados…”

¡ENAMORATE!

No te enamores del amor, enamórate de alguien que:

Te ame, que te espere, que te comprenda aún en la locura; de alguien que te ayude, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo.

Enamórate de alguien que no te traicione, que sea fiel, que sueñe contigo, que sólo piense en ti, en tu rostro, en tu delicadeza, en tu espíritu y no en tu cuerpo o en tus bienes. Enamórate de alguien que te espere hasta el final, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes.

Enamórate de alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías y que te dé fuerzas después de un fracaso.

Enamórate de alguien que vuelva a tí después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.

Enamórate de alguien que te ame.

No te enamores del amor, enamórate de alguien que este enamorado de tí

Normas


1. Vivir conscientemente.
2. Ser honesto y fiel a mis principios.
3. Vivir en el presente y adaptarme a la realidad.
4. Pensar detenidamente lo que debo hacer.
5. Enfrentarme a mi mismo.
6. Buscar claridad a toda costa.
7. Afrontar la realidad sea cual sea.
8. Ser independiente en mis juicios.
9. Actuar movido por los dictámenes de la razón.
10. Tratar de ver mis errores y corregirlos.
11. Tener una actitud activa, y valor para correr riesgos razonados.
12. Respetar la verdad y procurar que sea mi fiel compañera.
13. Hacer caso omiso de las críticas destructivas dirigidas a mi persona: negarme a sentirme mal sólo para que otros se sientan mejor.
14. Centra mi atención en mis cualidades positivas y mis éxitos.
15. Acostúmbrarme a ser feliz.

Ejercicios sobre el amor…

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija en la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue, mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y el de conocimiento desaparecerá (NVI).

1era Corintios 13:4-8

Un dia de estos buscaba una definición sobre el amor y me encontre con este ejercicio, el cual consiste en realizar el cambio de las palabras “el Amor” por mi nombre quedando de la siguiente manera:

Edwin es paciente, es bondadoso. Edwin no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. Edwin no se deleita en la maldad sino que se regocija en la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. Edwin jamás se extingue, mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y el de conocimiento desaparecerá.

Los que leen esta nota y me conocen sabran que esto es lo mas alejado de la verdad, simplemente me he quedado anonadado, aun queda un largo camino por recorrer. A reflexionar y manos a la obra, los invito a realizar el mismo ejercicio, si llegan a mi misma conclusión, los acompañare en este caminar, si no es así, les agradecere cualquier indicacion sobre que rumbo seguir.

Haciendo este ejercicio con el unico que ha sido capaz de cumplir este estandar de calidad a seguir, si se substituye su nombre en el mismo texto este queda asi:

Jesús es paciente, es bondadoso. Jesús no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. Jesús no se deleita en la maldad sino que se regocija en la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. Jesús jamás se extingue, mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y el de conocimiento desaparecerá.

Esto confirma que no estamos errados en el camino, debemos seguir para algun dia poder celebrar una “Feliz cumbre” cerca de él.

Edwin

Entendimiento

Entendimiento, originally uploaded by Walkyman.

Dios tiene planes perfectos, El permite que sucedan las cosas <buenas y malas> para moldear nuestro carácter, pero a la vez aquellas personas que sufren al lado de esta persona están aprendiendo a creer y reafirmar su fe en Dios, a la vez, los planes que se iban a realizar o las personas que se iban a beneficiar, al no beneficiarse, también aprenden que no es el Tiempo de Dios para que suceda tal cosa…”

Perserver en el tiempo y seguir su camino es el objetivo.

HÁBLAME DE DIOS


Dije al almendro: ¡Háblame de Dios! y el almendro floreció,
Dije al pobre: ¡Háblame de Dios!, y el pobre me compartió de su pan.
Dije al sueño: ¡Háblame de Dios! y el sueño me concedió un reconfortante descanso.
Dije a un campesino: ¡Háblame de Dios! y el campesino me enseñó a amar la tierra y a valorar sus frutos.
Dije a la naturaleza: ¡Háblame de Dios! y la naturaleza se vistió de hermosos colores, delicados olores, agradables sonidos y bellas sensaciones.
Dije a un amigo: ¡Háblame de Dios! y mi amigo me tomó del brazo y caminó a mi lado en los buenos y en los malos momentos.
Dije a un pequeño: ¡Háblame de Dios! y el pequeño me regaló una encantadora sonrisa.
Dije a un soldado: ¡Háblame de Dios! y el soldado dejó sus armas y me enseñó a amar la paz.
Dije a un ruiseñor: ¡Háblame de Dios! y el ruiseñor me regaló su canto.
Dije a la fuente: ¡Háblame de Dios! y de la fuente brotó agua fresca y cristalina.
Dije al viento: ¡Háblame de Dio! y el viento sopló una suave brisa sobre mi cara.
Dije a mi madre: ¡Háblame de Dios! y mi madre me dio un beso en la frente y me acogió entre sus brazos.
Dije a la gente: ¡Háblame de Dios! y la gente me aceptó, me ayudó y me amó.
Dije a la voz: ¡Háblame de Dios! y la voz empezó a rezar.
Dije a la noche: ¡Háblame de de Dios! y la noche me mostró una luna clara y brillantes estrellas.
Dije a la casa: ¡Háblame de Dios! y la casa me abrió sus puertas.
Dije a la mano: ¡Háblame de Dios! Y la mano se convirtió en servicio.
Dije al enemigo: ¡Háblame de Dios! Y el enemigo me tendió la mano.
Dije a mi corazón: ¡Háblame de Dios! Y mi corazón hizo brotar de mis ojos una lágrima de emoción.
Dije al dolor: ¡Háblame de Dios! y el dolor se transformó en agradecimiento.
Dije a la Biblia: ¡Háblame de Dios! y la Biblia abrió sus páginas y me mostró su interior.
Dije al sol poniente: ¡Háblame de Dios! y el sol me mostró un espléndido atardecer.
Dije a Jesús: ¡Háblame de Dios! y Jesús me enseñó a rezar el Padrenuestro.
Dije a la vida: ¡Háblame de Dios! y la vida para fortuna mía te puso en mi camino.

El fabulista y moralista griego, Esopo decía que: “Las palabras que no van seguidas de hechos, no valen nada”. ¿Te has puesto a pensar, Cuál sería tu respuesta si alguien te dijera en estos momentos: “HÁBLAME DE DIOS!!”?

Ahora me pregunto ¿Como responderé?

Como hablar con Dios

Se dice que los seres humanos somos seres sociales, que huimos de la soledad siempre buscamos compañía, necesitamos con quien hablar, alguien que nos escuche, alguien que nos apoye. Sentimos la necesidad de que nos necesiten.

A veces es un placer escuchar lo que otros hablan, en otras ocasiones disfrutamos que otros nos escuchen aun cuando finjan que nos prestan atención. Hablamos de cualquier cosa, sean estas importantes o simples trivialidades. Entre estas personas están los conocidos, amigos, nuestras familias y todos aquellos que forman ese círculo cercano en nuestro hogar.

Hay un grupo especial de personas que pertenecen a una elite a los cuales somos capaces de contarle nuestros pensamientos más profundos, a ese grupo que sabemos que no nos defraudara, que aunque no esté de acuerdo con nuestro punto de vista, serán lo suficientemente francos y sinceros para expresarnos su punto de vista aun cuando sepan que no es lo que esperamos de ellos, pero que por pertenecer a esa elite saben que NO nos herirán con lo que expresen.

En esa elite están amigos, familias, conyugues, esos seres a los que hemos abierto nuestro corazón para que residan en él. Esos seres que no necesitan de pedir permiso, que llegaron y se plantaron ahí sin pedir permiso, algunos uno los elige, otros simplemente llegan para quedarse, sin invitación.

Como miembro máximo superior a esta Elite esta Dios, el único que nunca nos da la espalda, el que siempre permanece en nuestro corazón aun cuando a veces nos resulte incomodo, permanece en un silencio profundo a espera de ser invitado a conversar. Lanza susurros al viento para que nos acaricie su murmullo, envía el canto de las aves en una dulce melodía, la suave caricia de los primeros rayos de sol que disipan el frío de la mañana, día a día en cada detalle nos recuerda su presencia, para que tarde o temprano recordemos que esta ahí, esperando que lo invitemos a conversar.

Haciendo memoria de aquellas situaciones en las cuales el mundo se ve sombrío, cuando no hay motivación para seguir, cuando no hay esperanza, cuando la ilusión se desvanece, cuando la soledad invade nuestro corazón, te das cuenta que Dios esta ahí, que no se aparta de tu lado aun cuando el resto se ha marchado.

Siendo así, me pregunto cómo es posible que olvidemos su presencia, que nos rehusemos a conversar con él. Viene a mi mente la pregunta ¿Cómo hablar con Dios?

Se dice que la oración es buscar, es ponernos en contacto, es encontrarnos, es acercarnos a Dios y mucho más importante: “Orar es hablar de amor con alguien que nos ama”. Es conversar con Dios, hablar con Él con naturalidad y sencillez como cuando hablamos con un amigo de absoluta confianza.

En este momento de mi vida, después de mucha reflexión vive en mi corazón el siguiente propósito:

“Señor enséñame a orar (Lucas 11: 1), muéstrame como hablar contigo de forma transparente y sincera”.

El camino es largo, ahora queda seguirlo sin desfallecer guiado por esa luz que se fortalece día a día. Queda en pie el reto de aprender a hablar con Dios en todas las formas posibles, si alguno de ustedes sabe cómo hacerlo les estaré eternamente agradecido si tiene a bien compartirlo conmigo.

Continuará…

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.